¿Quieres un poco?

MARÍA NO ES TU AMIGA

Ella: El otro día nos fumamos unos porros de marihuana. Yo quería intentar el folleteo para poder contar la experiencia y nada, que no hubo manera, lo más interesante fue que nos quedamos dormidos. Así que no se vuelve a fumar nunca más.

Él: Quería probar a follar estando emporrado, pero la pájara fue tal que no había manera de que la polla se levantara. Resultado: no se vuelven a mezclar sexo y drogas.

Arctic Monkeys

—I bet you look good on the dancefloor

Ella: En la pista de baile o en la cama o donde sea, aquí la cuestión es llegar al orgasmo.


Él: Menos chocolate y más follar con protección.

Él: Menos chocolate y más follar con protección.

REFINADOS PARA SIEMPRE

Ella: Presten atención, damas y caballeros, a las joyitas que salen de la pluma de Ángel Amable en su “Manual de las buenas maneras”. Es de 1991, es decir, hace nada; pero cómo no, este país siempre a la vanguardia. En este extracto enseña cómo comportarse ante un homosexual.

Dicen que en cada reunión con cinco personas hay por lo menos un homosexual, así que será mejor que no los tome por “raros” o “anormales”. Gays y lesbianas forman ya parte integrante de nuestra sociedad, si bien es cierto que no cultivan precisamente las formas y los buenos modos. A los homosexuales, como a las prostitutas, nunca hay que llamarlos por su mal nombre. Así pues, deseche de su vocabulario términos como “marica” o “bollera”.

Él: Aquí tenemos un fragmento dedicado al amor, donde el machismo está elevado a su máxima expresión. Deléitense y atentos a los consejos para ser infiel “educadamente”.

Las relaciones sexuales se han convertido en sinónimo de amor. Muchas parejas siguen aún los pasos educados propios del galanteo tradicional (sólo paga el hombre, él elige los menús y los vinos, él es el primero de sugerir la posibilidad de una cita, él toma la iniciativa en el primer beso, él lleva a la mujer a su casa, etc.). En general, los hombres aún agradecen que se les deje la ilusión de que la iniciativa la lleven ellos.

Y los consejos sobre la infidelidad.

Si es usted una persona casada, lo realmente educado es no tener relaciones extramatrimoniales. Si no puede usted evitarlo, sepa que los o las amantes se tienen con discreción y prudencia (nunca en el círculo de amistades comunes de la pareja ni con una de las hermanas de su esposa o el socio en el bufete de su esposo). Hay que dejarle bien claro al amante en cuestión, además, que no está dispuesto a abandonar a su cónyuge y sus queridos hijos. Por lo tanto, es desleal engatusar a la inocente secretaria ofreciéndole un matrimonio ventajoso que nunca se realizará.

Si es usted un caballero de edad y su amante tiene veinte años y un tipo escultural, no descuide los regalos suntuosos, lo más probable es que no esté con usted por su mero atractivo personal. La misma regla es válida para las señoras que mantienen un muchacho. En todo caso, el amante de una marquesa o de un conde hará bien en recordar la máxima sajona: “Penetration is not introduction”. Pocas son las personas que llegan a escalar la alta sociedad apilando ropa de cama.


LAS IDEAS CLARAS Y EL SEXO SUCIO

Ella: Me vuelven loca las guarreridas medio rollo porno, o al menos eso creo porque tampoco controlo mucho de porno. Véanse gritos, uñas clavadas, mordiscos, cachetes y decir cosas como “¡fóllame!” o “¡dame más!”. Eso sí, todo sin hacer demasiado daño (en ese momento ni lo sientes) y lo de dejar vampirescas marcas en el cuello no me va lo más mínimo.

Lo de gritar me sale solo, tampoco me pego unos berridos en plan loca total, pero gemidos sí se me escapan. Por eso lo paso bienmal cuando hay gente en casa y no podemos hacer mucho ruido (nunca tenemos demasiado éxito), ya que me tengo que aguantar pero eso parece que me pone todavía más burra.

El otro día, en pleno folleteo, él encima embistiéndome con furia, le agarré una nalga y le iba empujando de forma que me daba la sensación de que le estaba ayudando a meterse mejor dentro de mí. Al final le quedó colorada, pero fue un subidón de cerdismo que culminó en un intenso orgasmo.

Y por supuesto, escucharlo a él gemir de placer me pone muchísimo.

Él: Soy de los que piensa que a la hora de follar cuanto más cerdo sea uno mejor y tengo la suerte de tener una pareja a la que, como a mí, le pone muchísimo y nos sale natural.

La verdad es que me encanta, cuando está super cerda a mí me lo contagia y viceversa, y eso obviamente mejora nuestras relaciones.

A parte yo, que disfruto como un enano con estas cosas, le digo un montón de guarradas y de vez en cuando también se me escapa algún que otro cachete… (eso sí, tampoco os penséis que me pongo en plan bruto).

Sin ir más lejos, hace tiempo estábamos follando en mi casa y no podíamos gritar como de costumbre porque estaban mis compañeros. Entonces yo hacía todo lo posible para que lo hiciera y eso nos puso muy muy burros.

Lo dicho, no hay como follar estilo porno, los puritanos no tienen sitio en mi cama.

The Strokes

—Take It or Leave It

Él: Canción movidita para disimular los gritos, gemidos y demás ruidos en vuestros momentos más intimos.

ROJO QUE TE QUIERO ROJO

Ella: Follar con regla está socialmente mal visto. De hecho, si le decimos a cualquiera de nuestro círculo de amigos que lo hacemos, se volverían locos y nos tacharían de degenerados y nos negarían la palabra.

Mi razonamiento es el siguiente: es solo sangre, sangre como la que corre por tus venas, procede de tu interior y no está contaminada ni sucia ni produce dolor. Por eso mismo no puedo llegar a entender cómo a una chica le puede dar asco algo tan natural. A un chico sí podría llegar a comprenderlo, la ignorancia es muy atrevida, pero a una chica… jamás.

De hecho, en mis trabajos de investigación, preguntándole discretamente a mis amigos, he observado que no son capaces de darme un argumento en contra mínimamente razonable. Que les da asco, bueno, ¿pero por qué? ¡Ni ellos mismos lo saben!

La cosa es que es una pena que os quedéis sin follar por eso, solo hace falta extremar un poco más la higiene y si ambos estáis cómodos y de acuerdo… ¡a follar!

Él: Cuando ella y yo hablamos de follar con la regla por primera vez tenía muchas preguntas, no sabía nada sobre este tema, si ella disfrutaría o si no iba a ser todo como siempre. Así que lo hablamos y visto que no cambiaba nada tenía ganas de probar y, llamadme loco, pero para mi sorpresa fue una experiencia completamente increíble.

Pues sí señores y señoras, disfruté y disfrutó (y mucho por cierto). Desde la primera vez que lo hicimos ya no paramos de follar con regla, no hacemos el típico “descanso menstrual”, eso no va con nosotros.

Ahora siempre que un amigo me dice que está de “vacaciones” por culpa de la regla intento averiguar el por qué de no seguir follando y la verdad ni ellos me saben contestar, es un tema tabú

¡Estoy seguro de que si lo probáis volveréis a repetir! 

The Gossip

—Standing In The Way Of Control

Ella: Para sexo desenfrenado.

PIDE POR ESA BOQUITA

Ella: Satisfacer a tu compañero está genial, pero también hay que dejarse querer. Y todavía hay muchas chicas que no se atreven a pedir lo que les apetece que les hagan y simplemente se dejan llevar. ¡Pues la vergüenza no tiene sitio en la cama, chicas!

Tenemos derecho a disfrutar y, además, pensad que él no se lo va a tomar a mal, sino al contrario: yo creo que les pone saber qué queremos que nos hagan para poder satisfacernos. ¡Si una buena parte del sexo es una retroalimentación positiva! Cuanto más te excitas tú, más se excita tu compañero. Así que a ponerlo en práctica y seguramente ambos disfrutaréis más.

¿Que os apetece un blowjob o una estimulación? Pues lo dicho. ¿Que queréis una lluvia dorada? Bueno, eso a mí me da asquete pero si os va ese rollo… ¡adelante! Claro que al principio puede dar un poco de corte, vale. ¿Pero no creéis que merece la pena intentarlo? ¡Nosotras lo valemos!

Él: Chicas, seamos sinceros, creo que una de nuestras mayores preocupaciones en la cama es la de satisfacer a nuestra pareja. Esa es la verdad, nos preocupa y mucho ese aspecto. No tengáis miedo a la hora de decir lo que os apetece que os hagan porque estoy seguro que a vuestro compañero le va a encantar conocer y satisfacer vuestros deseos más íntimos.

A mí personalmente me pone muchísimo y en ningún momento tengo reparos en hacerlo. Así que ya sabéis, lanzaos, decidle lo que os pone y los dos disfrutaréis de lo lindo.

Chicos, atreveos a preguntar qué cosas les gustaría hacer a vuestra chica, vuestras relaciones sexuales mejorarán y quién sabe, ¡igual hasta os lleváis una agradable sorpresa con una de sus peticiones!